El sector agrario en España alcanza un valor récord de 68.430 millones de euros en 2024, lo que representa un aumento del 4,3 % respecto al año anterior. La producción vegetal se incrementa un 8,9 %, impulsada por buenos rendimientos en los cultivos tras la sequía de 2022. La renta agraria también muestra un crecimiento significativo del 14,2 %, alcanzando los 37.759 millones de euros. Este avance se debe a la reducción de costos y al aumento en la producción, con un notable incremento del valor en cereales y aceite de oliva. Sin embargo, la producción animal experimenta una ligera caída del 1,3 % en valor debido a la disminución de precios. Para más detalles sobre las cifras económicas del sector agrario, visita el enlace proporcionado.
El sector agrario español ha alcanzado cifras récord en su producción, con un valor total de 68.430 millones de euros, lo que representa un incremento del 4,3 % en comparación con el año anterior. Este crecimiento se debe en gran parte a los buenos rendimientos obtenidos en la mayoría de los cultivos, especialmente tras las adversidades climáticas enfrentadas en 2022.
La producción vegetal ha destacado con un aumento del 8,9 %, lo que ha contribuido significativamente a este resultado positivo. Las condiciones climáticas favorables durante el año han permitido una recuperación notable en la producción agrícola, compensando así las pérdidas sufridas anteriormente.
Los consumos intermedios también se han visto afectados, registrando un descenso hasta los 28.914 millones de euros, lo que implica una caída del 8,5 %. Este segundo año de descenso sigue a un máximo histórico alcanzado en 2022.
En cuanto a la renta agraria, se ha situado en 37.759 millones de euros, mostrando un notable incremento del 14,2 % respecto al año anterior. Esta cifra refleja la primera estimación publicada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y destaca la mejora generalizada en el sector.
La producción vegetal ha experimentado un aumento significativo del 19 %, aunque los precios percibidos por los agricultores han disminuido un 8 %. Entre los cultivos más beneficiados se encuentran los cereales, cuyo valor ha aumentado un impresionante 50 %, recuperándose tras las pérdidas drásticas sufridas el año pasado debido a la sequía.
A su vez, el aceite de oliva ha visto incrementado su valor en un 51 %, gracias a una mejor cosecha y a precios más altos. Otros productos como el vino y mosto también han mostrado mejoras significativas, mientras que las frutas han crecido un 6 %.
A nivel de consumos intermedios, se ha observado una disminución significativa del 9 %, afectada por la reducción de precios de compra. Los piensos han sido uno de los principales factores detrás de esta caída, mostrando un descenso del 18 %.
La renta agraria es considerada uno de los indicadores macroeconómicos más relevantes dentro del ámbito agrario. Este indicador no solo mide el valor generado por la producción agraria sino que también refleja la remuneración correspondiente a todos los factores involucrados en esta actividad económica.
Cifra | Valor | Variación respecto a 2023 |
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Producción agraria total | 68.430 millones de euros | +4,3% |
Producción vegetal | 38.831 millones de euros | +8,9% |
Renta agraria | 37.759 millones de euros | +14,2% |
Consumos intermedios | 28.914 millones de euros | -8,5% |
La producción de la rama agraria ha registrado un valor récord de 68.430 millones de euros, lo que representa un aumento del 4,3 % en comparación con 2023.
La producción vegetal ha aumentado un 8,9 % debido a los buenos rendimientos obtenidos en la mayoría de los cultivos tras la fuerte sequía de 2022 y a un incremento del 19 % en las cantidades producidas.
La renta agraria se ha situado en 37.759 millones de euros, lo que supone un incremento del 14,2 % respecto a 2023.
Los consumos intermedios se han cifrado en 28.914 millones de euros, mostrando un segundo año de descenso del 8,5 %, después de haber alcanzado un máximo histórico en 2022.
El clima favorable en la mayor parte de España ha permitido una recuperación significativa en la producción agrícola, especialmente después de las condiciones adversas del año anterior.
Dentro de la producción animal, el sector bovino ha crecido un 15 % y las aves un 5 %, mientras que otros sectores como el porcino y la leche han visto reducciones en su valor.